Despedida del Año 2010 Imprimir
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El pasado sábado 27 de noviembre se llevó a cabo el encuentro de camaradería de fin de año en las Bodegas Carrau ubicadas en la zona de Colón, en lo que otrora fue un enclave vitivinícola precursor de esta actividad en el país, uno de sus cuatro pioneros, hoy mantenido y adaptado no solo a la actividad productiva de vinos de excelencia, sino también a la capacidad de recibir y dar servicios para grupos brindando amenos espectáculos como el que pudimos disfrutar y compartir.

El desarrollo vitícola con la adopción de las más modernas técnicas de plantación y manejo de las vides sumado a la incorporación de tecnologías vitícolas de avanzada, no han quitado la magia de aquel lugar en donde se mantienen y se han ampliado las instalaciones primigenias con sus casonas, sus brocales, sus enredaderas tupidas de flores de estación, sombríos y gigantescos árboles testigos de generaciones de productores y trabajadores y hoy de turistas y nacionales quienes, muy cerca de la ciudad plena de cemento y bullicio, encuentran un rincón natural, acogedor y propio de un momento festivo y de amistad como el que vivimos.

Decenas de socios y socias, con familiares y amigos, autoridades de la Embajada de Japón y de la Oficina de JICA, Voluntarios y Expertos Japoneses, todos escuchamos con atención y recorrimos viñas, planta industrial, cavas, laboratorio y demás dependencias, guiados e instruidos por el experto a cargo del establecimiento. El Ing. Octavio Gioia, demostrando sus conocimiento y pasión por su función de enólogo, con sapiencia probada y fluida simpatía aclaró sobre todos los puntos que el público, ávido en preguntas, le formulara sobre todos aquellos aspectos que resultan curiosos y novedosos, pero que también explican la notable expansión de esta actividad en el país y su notable posicionamiento en las franjas de productos líderes a nivel mundial.

Culminada esta parte inicial y en un hermoso patio exterior, “de los de antes” en un clima que sin duda resultó inmejorable para la actividad elegida, disfrutamos de excelentes vinos y picada de parrilla mientras un show de bailes folklóricos completaba el marco de esta instancia intermedia del programa. Dando paso al almuerzo en los salones interiores acogedores y bien preparados pudimos también satisfacer otros los sentidos con música y baile tangueros a cargo de profesionales quienes luego invitaron a compartir sus pasos a muchos de los presentes, destacando que esta experiencia resulta siempre desafiante para los locales y sin duda algo inolvidable para los amigos japoneses qué, como ya lo expresamos, nos acompañaron y compartieron nuestra actividad a pleno y tal como lo vienen haciendo en forma creciente estos años.

La parte formal, insertada entre tragos y platos, estuvo a cargo del Encargado de negocios de la embajada de Japón Sr. Katsuhiro Matsumoto en representación del Embajador Ken-ichi Sakuma que se encuentra en Japón y por el tesorero de la AUJCT, Dr. Juan Carlos Barranquet, en virtud de encontrarse nuestro presidente Dr. Eduardo Fenocchi en una actividad profesional en el exterior. La Comisión Directiva en pleno acompañó la actividad en cuya organización estuvimos durante semanas. El saludo de la Embajada resaltó la permanente hermandad entre ambos pueblos “orientales de aquí y de allá”, como a veces los definimos, y nuestra Asociación valoró las muchas y diferentes actividades que se han cumplido en el año y que son referidas y desarrolladas en el editorial del Boletín Nº 36 que se entregó en la ocasión y que en estos días está llegando a la totalidad de socios/as y amigos de la AUJCT.

Nuestra publicación, en un formato y con un contenido creciente en volumen y profundidad, nos muestra pujantes y creciendo juntos, unidos por esa identidad que nos da el haber recibido la inolvidable oportunidad de conocer el Japón, su pueblo, sus costumbres, sus ancestrales tradiciones y su pujante modernidad, algo que sin duda marca nuestras vidas y que nos permite compartir este y otros muchos momentos del pasado y del futuro, en confraternidad.

Para esta Comisión Directiva fue una enorme alegría haber sentado en nuestras mesas no solo a los hermanos japoneses sino a expresidentes y directivos que se mantienen “al firme”, socios/as fundadores, becarios de todas las décadas y muchos recién llegados que seguro aun tienen muy frescas sus experiencias que si bien son distintas a las de los más “antiguos”, refrescan y renuevan el vínculo con el Japón y entre nosotros. A todos, nuestro agradecimiento por haber compartido esta actividad.